Page 61 - Libro Autonomia Universitaria
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Roberto Pérez Caballero - Jorge Mejía Turizo  - Aura Milena Pautt López









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                                            CONCLUSIONES  Y RECOMENDACIONES


          4.1 CONCLUSIONES.


          En la coyuntura actual que enfrentan las universidades por las revolución tecnológica,
          la sociedad del conocimiento  y la globalización   Hay que ser conscientes que se asiste
          a  un escenario de inusitadas transformaciones  universitarias que afectan no sólo a
          la estructura de las diferentes programas académicos, sino también al contenido y la
          metodología de la misma docencia y formación universitaria. Es, pues, un buen tiempo
          para reflexionar qué papel o rol  debe tener el estudiante dentro de la Universidad y
          cuáles son los espacios, procesos y medios de formación que se ponen a su alcance para
          alcanzar y desarrollar las destrezas, las competencias y conocimientos que se consideran
          deseables.

          Es indiscutible que el espacio del aula o salón de clases  y los docentes tienen un lugar
          de relevancia, pero también está claro que no son los únicos. Se deben hacer esfuerzos
          para que la participación de los estudiantes en el gobierno y el funcionamiento de la
          universidad, aparte de ser un derecho, haga parte a su vez de un poderoso proceso
          de formación que puede utilizarse en diferentes contextos y momentos de la vida
          universitaria como un complemento de primer orden a la formación y profesionalización
          de los estudiantes.(soler, Pallisera, planas, fullana & vilá, 2007).

          Todos  los  estudiantes  no tendrán  los  mismos  interés, pasiones,  compromisos   y
          vocaciones en el ámbito de la de participación, pero eso no es óbice para que se piense
          en crear proceso bien estructurados donde los estudiantes comprendan de forma
          directa, sin representaciones o simulaciones el valor de la democracia, con la finalidad
          de facilitar al máximo este derecho y permitir el aprovechamiento de los aprendizajes
          y beneficios  que lleva  implícito. La participación  es proceso que lentamente se va
          construyendo en las estructuras mentales de las personas y por eso debe inculcarse y
          practicarse los valores democráticos desde la edad más temprana en la primaria y en
          la secundaria. En ese sentido,  no tiene sentido que cuando se llega a la universidad el
          espacio de participación democrática no se considere fundamental, y tampoco lo tiene
          que todavía no posea un papel mayor y de más responsabilidad, y sumándole a eso,
          que a través de la participación se ponen en ejercicio muchas destrezas y competencias
          básicas de gran trascendencia para muchos de las futuras profesiones que ejercerán los
          estudiantes universitarios.
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