Page 35 - Libro Autonomia Universitaria
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Roberto Pérez Caballero - Jorge Mejía Turizo - Aura Milena Pautt López
De alguna manera, Hoyos Castañeda (1995) resume y recoge ciertos valores y principios
que deben inspirar y que son esencia misma de la autonomía universitaria, estas directrices o
derroteros filosóficos axiológicos expresados por la tratadista en comento son:
Principio de la Responsabilidad: Hay responsabilidad en la medida que quien tiene CAPITULO 2
capacidad de decisión y de acción, pueda responder autónomamente por los actos que realiza
respecto de si y frente a otro, sin que tenga que verse representado jerárquica, patrimonial,
administrativa o judicialmente. Predicar autonomía como nota esencial de la universidad, es en
igual forma, aceptar que su ejercicio no es ilimitado y admitir que la universidad debe responder
a las exigencias mismas de la digna labor educativa.
La responsabilidad de la universidad se extiende a todas aquellas actividades que son
inherentes a su propio ser, a través de las cuales sirve a la sociedad y a las personas que ayuda a
formar, gracias a sus funciones básicas de docencia, investigación y proyección social.
El principio de responsabilidad debe entenderse que se extiende a la capacidad de decisión
respecto de todas las facultades o programas académicos que existan en una universidad. En
el caso, por ejemplo, del derecho, cada programa o facultad de derecho o jurisprudencia como
lo llaman también, es responsable por la manera como forma a sus futuros abogados, por la
designación de sus profesores, por la enseñanza que le transmite, por la docencia que imparte,
por el pensum académico o plan de estudios que adopte, por las especializaciones que ofrezca,
por las investigaciones que promueva, por los profesionales a quienes avala, por los medios de
difusión científicas o publicaciones que presenta a la comunidad universitaria.
Principio de Gradualidad: Este principio estriba básicamente en que el conocimientos o los
saberes es un proceso de construcción histórico, dado por etapas, a que cualquier hombre o
mujer puede contribuir, en diversa forma, a su comunicación con los demás, que la ciencia, las
artes y la técnica actuales son expresiones de la libre búsqueda de la inteligencia humana y que
el futuro no es inteligible sin construcción científica derivada de la tradición.
Este principio implica admitir la multiplicidad y diversidad del conocimiento, la distinción
que los eruditos de la era clásica advirtieron diáfanamente entre la autorictas y la potestas,
entre el saber y el poder socialmente reconocido. La gradualidad jerárquica hace que cada
universidad en particular avance en el desarrollo del saber, que en su propio seno establezca
los mecanismos indispensables para que los docentes vayan accediendo de manera gradual
a mayores estudios en el conocimiento. Si en cada universidad existen expresiones reales de
gradualidad, esto también se vislumbrará externamente, es por eso que cada universidad en
especifico, en la medida en que logre un mayor ambiente de libertad, de rigor científico, de
objetividad, de totalidad, de universalidad, de plenitud, tendrá más autonomía y podrá ejercer
en el medio social en que se encuentra mayores niveles de impacto, influencia y contribución
para el desarrollo.
La situación objeto de estudio en este trabajo es repetitiva en la Universidades públicas de
Colombia. Si bien se dan las condiciones y garantías legales para que los estudiantes escojan
libremente un representante para aspirar a la Rectoría del Alma Mater, este mecanismo es poco
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