Page 16 - Libro Autonomia Universitaria
P. 16
Autonomía Universitaria y Designación de Rectores en Universidades Públicas de Colombia
CAPITULO 1 los candidatos ya preseleccionados y filtrados por los partidos políticos, que una campaña
electoral es costosa, y salir elegido es igualmente costoso y el apoyo del poder económico y
financiero es esencial, y finalmente que la verdadera democracia no utilizó la elección sino el
sorteo para elegir a sus representantes. Haciendo referencia al antiguo sistema helénico.
Por su parte la legitimidad, es el concepto con el que se enjuicia la capacidad de un poder
para obtener aceptación sin necesidad de recurrir a la coacción que supone la amenaza de la
fuerza, de tal forma que un gobierno es legítimo si existe un consenso entre los miembros de la
comunidad para aceptar la autoridad vigente (Weber, 1910). En este orden de cosas, legitimidad
tiene que ver con el grado de aceptación de un dirigente sin que medie ningún tipo de presión.
Ahora bien, es preciso señalar que Weber (19) distinguía entre legitimación carismática en que
los coasociados aceptan el poder basándose en la santidad, heroísmo o ejemplaridad de quien
lo detenta y la legitimación racional, en la que la comunidad acepta el poder de acuerdo con
motivaciones objetivas e impersonales.
En este punto se han dilucidado algunos elementos epistémicos que pueden servir como
insumos teóricos para reflexionar sobre la legitimación democrática de determinados sistemas
de elección de dignatarios o representantes de una comunidad específica. El caso que atañe al
presente trabajo de investigación es el relativo a la elección o designación de rectores en los
entes universitarios autónomos de carácter oficial en Colombia y la participación del estamento
estudiantil en ella.
Pues bien, las universidades públicas en Colombia no poseen un criterio uniforme para
la designación de sus rectores en especial, sino que en atención al principio de autonomía
universitaria que tiene raigambre constitucional y legal, estos entes cuentan con un amplio
margen de maniobrabilidad y libertad para configurar los mecanismos a través de los cuales
pueden darse sus propias directivas.
Los centros universitarios son tenidos en todo el mundo como el espacio donde se preparan
las personas que detentarán el poder y dispondrán del futuro de las naciones. Las universidades
son laboratorios donde se procesa al individuo cognitiva y cognoscitivamente, para disponer
en el futuro de la capacidad de análisis y de toma de decisiones que redunden en beneficio de
la comunidad a que pertenece e incluso a su comunidad nacional y a la humanidad en general.
Es por ello que tanto el constituyente como el legislador colombianos han dado especial
trato a la figura universitaria, tanto en la Carta Política como en las leyes, con el fin de dotarla
de las herramientas legales y científicas que requieran para la formación de sus estudiantes,
desde la convicción de que, quienes se preparan en ella, lo hacen con el afán de servicio y con
un respeto que, partiendo de si mismos, se proyecta a toda la sociedad.
Las universidades estatales gozan de autonomía, mediante la figura de la Autonomía
Universitaria, lo cual concede a este tipo de centros formativos, la capacidad para elegir a sus
directores, todo ello orientado a mantener la unidad comunitaria, como paso esencial para
lograr su desarrollo, en beneficio de los procesos académicos, covivenciales y de cultivo de
valores que fortalezcan a la comunidad y la haga crecer y orientarse hacia su propio beneficio,
en el futuro.
16

